Hoy es un gran día, hoy ha muerto finalmente el mayor asesino, el mayor genocida que ha conocido la historia moderna de España. Responsable directo de la muerte de miles de españoles y de las purgas (también con resultado de muerte) en su propio partido, su muerte era esperada y deseada por miles de víctimas de su odio sanguinario y cruel. No lo decimos por decir, existen pruebas concluyentes e indiscutibles que aseveran esta afirmación de asesino que aquí le asignamos.
Hijo de un prohombre socialista (Wenceslao Carrillo, del que renegaría, como luego veremos) se alistó muy joven en las juventudes socialistas, haciéndose un nombre desde las páginas de El Socialista. Pronto se auparía a las máximas parcelas de poder, siendo uno de los grandes protagonistas de la revolución de octubre de 1934, manifestando entre otras cosas lo que sigue: "...Y si este gobierno, entregado a las derechas, no rectifica, serán estas Juventudes las que asalten el poder, implantando su Dictadura de clases(....) Niego que un gobierno de izquierdas sea la solución para el proletariado. Por consiguiente, no temáis que un gobierno de izquierdas sea el dique para la revolución, porque ésta saltará por encima de él pujante, impetuosa. (Ovación). (...) ¡Muera el gobierno! ¡Muera la burguesía! ¡Viva la Revolución! ¡Viva la Dictadura del Proletariado! (Fuerte ovación)" Publicado en El Socialista el 15-9-1934.
Tras la unificación de las Juventudes Socialistas con las Juventudes Comunistas, Carrillo se convierte en el secretario de la nueva organización, Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) en abril del 36, habiendo sido reclutado por el Partido Comunista secretamente meses antes. Tras el levantamiento cívico-militar del 18 de julio de 1936, Carrillo va ascendiendo puestos en el partido hasta llegar a ser nombrado miembro de la Junta de Defensa de Madrid como Consejero de Orden Público. Es en ese momento cuando se producen las matanzas de Paracuellos y Torrejón de Ardoz por orden directa de Carrillo en noviembre de ese año. Hay muchas pruebas que lo incriminan y que no dan lugar a dudas. La reciente desclasificación del archivo de la KGB lo deja bien a las claras. Yo sólo aludiré a dos de ellas:
* Manuel de Irujo, ministro de justicia en aquél momento y del PNV: El mismo día 6 de noviembre se decide la limpieza de esta quinta columna por las nuevas autoridades que controlaban el orden público.
La trágica limpieza de noviembre fue desgraciadamente histórica; no
caben paliativos a la verdad. En la noche del 6 de noviembre fueron
minuciosamente revisadas las fichas de unos seiscientos presos de la
cárcel Modelo y, comprobada su condición de fascistas, fueron ejecutados
en el pueblecito de Paracuellos del Jarama. Dos noches después otros
cuatrocientos. Total 1.020. En días sucesivos la limpieza siguió hasta
el 4 de diciembre. Para mí la limpieza de noviembre es el borrón más
grave de la defensa de Madrid, por ser dirigida por las autoridades
encargadas del orden público. (J. de Galíndez Suárez, Los vascos en el
Madrid sitiado)
* José Diaz, Jefe del PCE: Es
difícil asegurar que en Madrid está aniquilada la 5º Columna pero lo que
sí es cierto es que allí se le han dado los golpes más fuertes... Y
esto -hay que proclamarlo, muy alto- se debe a la Preocupación del
Partido y al trabajo abnegado, constante, de dos camaradas nuevos (...)
el camarada Carrillo cuando fue consejero de Orden Público y el camarada
Cazorla que lo es ahora (grandes aplausos).
El propio Carrillo, al contestar dijo: "No es un crimen, no es una maniobra, sino un deber exigir la tal depuración". Últimamente, hasta el historiador socialistas por antonomasia Paul Preston ha tenido que reconocer la implicación evidente en las matanzas de tan funesto personaje.
Es interesante, para conocer la forma de ser del personaje, cómo trata
su relación con el padre, al que repudia en carta abierta. Dice que, al
enterarse de que su padre participaba en el golpe del General Casado
para poner fin a la Guerra, sintió "el golpe de su vida" y lo consideró
"un traidor". La carta es realmente bestial. Sólo transcribiré un
párrafo para poner de manifiesto su bestialidad:
(...) Cuando
pides ponerte en comunicación conmigo olvidas que yo soy un comunista y
tú un hombre que ha traicionado a su clase, que ha vendido a su pueblo.
Entre un comunista y un traidor no puede haber relaciones de ningún
género. Tú has quedado ya del otro lado de las trincheras.
No, Wenceslao Carrillo, entre tu y yo no puede haber relaciones, porque
ya no tenemos nada de común, y yo me esforzaré toda mi vida, con la
fidelidad a mi partido, a mi clase, a la causa del socialismo, en
demostrar que entre tú y yo, a pesar de llevar el mismo apellido, no hay
nada de común.
Tras ver perdida la guerra (sin pisar un frente, de ahí que su compañero de partido, el general Líster siempre le tildara de cobarde) se fue al exilio, consiguiendo acceder a la secretaría general del PCE en su VI Congreso. Antes de ello fue el responsable de querer mantener la guerra en España a través de los maquis, que tantas muertes costó. A partir de ahí, como scr. gen. se dedicó a purgar el partido de traidores, socialfascistas, revisionistas, etc. etc., es decir, a todo aquél que le hiciera sombra. Esto lo cuenta muy bien Jorge Semprún en su obra "Radiografía de Federico Sánchez". A este respecto es muy clarificador el documento que publicó el semanario Crónica del periódico El Mundo. Es un poco largo pero merece la pena. Les dejo con el documento:
"EL DEMOLEDOR INFORME DE UN CAMARADA. OTRA PURGA DE CARRILLO SIN MEMORIA.
EL LIDER comunista propició la detención y muerte de varios militantes
en la España franquista para controlar la organización desde el
exterior. Este es el informe elaborado por otro camarada español que
sale a la luz 53 años después

ANTONIO RUBIO
En
el año 1983 Enrique Líster, que fue coronel del Ejército republicano y
miembro del Comité Central y del Ejecutivo del Partido Comunista de
España hasta 1970, denunció en su libro Así destruyó Carrillo el PCE,
que existía un documento de más de 100 folios elaborado en 1955 por el
dirigente comunista Francisco Abad. En él se revelaba y documentaba la
purga que había llevado a cabo Santiago Carrillo dentro del PCE,
señalando a algunos de sus camaradas a la Policía franquista y
eliminando físicamente a otros. Cincuenta y tres años después, Crónica
ha localizado ese informe-documento y a la persona que celosamente lo
guardaba. Se llama Catalina Abad Tendero y es la hija de Francisco Abad,
el hombre que, con su denuncia, hasta ahora oculta, pone a Santiago
Carrillo frente a la Historia.
Catalina Abad Tendero tiene 68
años y entre sus amigos es conocida como Katya. Nació en Moscú y allí se
crío, se formó y se educó como una auténtica militante comunista en los
principios del marxismo y el estalinismo. Su padre, Francisco Abad,
antiguo dirigente del Partido Comunista de España, denunció ante sus
homólogos del PCUS soviético y del PCE que Santiago Carrillo había
propiciado la detención y muerte de varios militantes del partido en
España. Que había informado a la Policía franquista sobre cuándo y cómo
pasaban la frontera con Francia los comandos que iban a atentar contra
la dictadura y, además, cómo «montó un equipo de castigo [ ] para
depurar [ ] ajusticiar, asesinar [ ] a los componentes del movimiento
guerrillero».
Han sido más de dos largos años de trabajo los
empleados por este periodista para convencer a Katya Abad de que ese
informe de su padre contra Carrillo tenía que ver la luz, hacerse
público, y de que ella tenía que contar su verdad. Finalmente, la ex
militante comunista ha accedido, entre otras cosas, porque «ahora todo
el mundo quiere recuperar la memoria histórica. Pues ahí está la memoria
de mi padre. Ahí está su informe. Así se sabrá, de una vez por todas,
quién es y qué hizo Santiago Carrillo».
Katya Abad, que vive en
España desde 1974 y fue secretaria de la Asociación de Amistad
España-URSS, comienza a recordar los momentos vividos por su padre
cuando se atrevió a levantar la voz contra el que ya se perfilaba como
el máximo dirigente del PCE. «Mi padre preparó un extenso informe sobre
las actuaciones y comportamiento de Carrillo en el exilio. Después de
aquello, fue el propio Santiago, con la ayuda de Dolores Ibárruri, La
Pasionaria, quien se encargó de que lo ingresaran, durante un año y
medio, en un psiquiátrico de la antigua URSS -el Korsakova, de Moscú-
para acallar sus denuncias. Al final el PCUS comprobó que todo lo que
decía mi padre era verdad y lo liberaron. Pero ya nunca más volvió a ser
la misma persona, mientras que Carrillo se había convertido en el
número uno del PCE».
El informe completo de Abad tiene 100
folios, escritos a máquina, y en él se van detallando, pormenorizando y
documentando cada una de las denuncias que se establecen contra Santiago
Carrillo.Poco antes de morir en 1979, Francisco Abad entregó un resumen
de ese informe a su hija. El original está en los archivos del PCUS en
Moscú. Ese documento-resumen es el que hoy revela Crónica.Consta de 21
folios y está encabezado por el siguiente titular: Antecedentes
personales y políticos de la carrera de Carrillo hacia la dirección del
Partido Comunista de España. A continuación, el propio Francisco Abad lo
explica en tres líneas de texto, a modo de introducción: «Estos datos
fueron expuestos y desarrollados en el informe presentado a comienzos
del año 1955 [el último cinco aparece corregido a mano] en Moscú,
informe que fue objeto de discusión en la máxima dirección del PCE,
donde se acordaron tomar medidas de aislamiento contra su autor [se
refiere a su posterior ingreso en un psiquiátrico]».
Abad hace
un exhaustivo análisis de la vida y milagros de Carrillo desde 1932-1933
-cuando todavía era secretario general de las Juventudes Socialistas-
hasta 1954, fecha en la que ya se había convertido en el número uno del
PCE. Al final del documento el padre de Katya sentencia, localiza y
firma: «Todo lo que aquí se expone se hizo en el año 1954 en un amplio
informe, de cerca de 100 páginas, dirigido al Comité Central del PCE.
Esto me costó muy caro. Era la primera vez que Carrillo se veía acusado.
El esto no me lo perdonará jamás. Gijón, Asturias, 25 de enero de 1979.
Francisco Abad Soriano». Poco después, tras volver del exilio moscovita
a España, Francisco Abad murió en Gijón.
EL IDEOLOGO DE LA PURGA
Las
acusaciones más fuertes y directas de Abad contra Carrillo aparecen en
el folio número 11 del documento. Ahí se recuerdan los pasos dados por
Carrillo en el V Congreso del PCE (Praga, 1954). Asegura que «la
dirección del PCE en el interior debe correr a cargo de los camaradas
que salen de las cárceles». Y continúa el análisis: «El sabía
perfectamente que en las cárceles se había creado ya el núcleo de sus
incondicionales».
Abad comienza a documentar y señalar a
Carrillo como el auténtico ideólogo de la purga de importantes miembros
del PCE: «Para depurar a los componentes del movimiento guerrillero que
más tarde o más temprano tendrían que abandonar el monte para
incorporarse a la lucha en las fábricas o regresar a Francia, Santiago
[se refiere a Carrillo] montó un equipo de castigo compuesto por Antonio
(José Gros), Sebastián (Félix Pérez) y Partebocas (Ricardo
Navacerrada), ambos llegados de la Unión Soviética».
Verdugos,
asesinatos, eliminación... Son algunas de las palabras o aseveraciones
que utiliza Francisco Abad en su informe cuando comienza a describir los
pasos dados por el equipo de castigo montado por el dirigente
comunista. «Entre las hazañas de este grupo de verdugos enviados por
Carrillo cabe destacar lo que hicieron con el que fue durante muchos
años jefe del Estado Mayor de las guerrillas de Levante, conocido como
Pepito o El Gafas [ ]. Llegaron en uno de sus viajes a las guerrillas de
Levante los nombres que acabamos de citar, es decir, Antonio, Sebastián
y Partebocas, y le dijeron: "Eres el hombre de la suerte. Venimos a por
ti. La dirección del Partido te ha designado para que asistas a la
reunión del Consejo Mundial de la Paz que se celebrará en Varsovia.
Prepara tus cosas, lo indispensable. Cuando lleguemos a París, se te
facilitará todo lo necesario "».
Después, Abad narra como Pepito
era un experto tirador y que en una ocasión «sacó su pistola dejando
tendidos a dos guardias civiles». Dice, además, que ese hecho era
perfectamente conocido por «los verdugos enviados por Carrillo», por lo
que tuvieron precauciones. «Por eso», continúa Francisco Abad, «cuando
llegaron al lugar previsto para su ejecución, se tomaron un largo
descanso.Las cosas se hicieron con tal naturalidad y cinismo que Pepito o
El Gafas nunca sospechó de lo que se trataba. Dejaron sus armas.Como
además los tres que formaban la expedición de castigo (sic) les
acompañaba otro guerrillero más, procuraron que dos fueran en busca de
agua ».
Y llegado a este momento Abad describe cómo y de qué
forma fueron eliminados sus camaradas: «Cuando regresaron con el agua,
Pepito ya había llegado a Varsovia, es decir, había sido ajusticiado,
asesinado. Sin más explicaciones, sin ninguna acusación. Pero lo más
grave consistió en que este asesinato fue ocultado al resto de los
guerrilleros, que cuando preguntaban por el jefe se les contestaba
siempre que se había quedado en Varsovia».
LO SABIA TAMBIEN LISTER
Esa
parte del informe de Abad termina con una serie de aclaraciones o
puntualizaciones sobre quiénes eran los presuntos asesinos de Pepito:
Antonio y Sebastián, es decir, José Gros y Félix Pérez son miembros del
CC [se refiere al Comité Central] del PCE. Gros es el guardaespalda de
Santiago. Ha sido el escolta de Dolores [está hablando de La Pasionaria,
Dolores Ibárruri]. Siempre está en el CC. Félix Pérez es uno de los
defensores de la política de Carrillo en Andalucía».
En 1983,
Enrique Líster, que fue miembro del Comité Central y del Comité
Ejecutivo del PCE hasta 1970, escribió un libro con el título Así
destruyó Carrillo el PCE, donde en su capítulo IV (Persecuciones,
represión, terror, crímenes en el partido), y en sus páginas 58 y 59 ya
hace referencia a la figura de Francisco Abad y recoge la existencia de
un informe elaborado «por ese importante miembro del partido y
responsable de comunicaciones por radio desde Francia con el país».
Líster
cuenta qué ocurrió con Abad cuando éste planteó en una reunión de la
dirección del PCE en Francia que era muy extraño lo de las detenciones
que se estaban produciendo en España de camaradas llegados de territorio
galo. Es más, «expresó sus temores de que la Policía franquista puede
tener agentes suyos en el aparato mismo».
El que fuera coronel
del Ejército republicano e instructor de los guerrilleros que atentaban
en España durante los primeros años del franquismo, sentencia en su
libro: «Con esas dudas Abad acababa de condenarse a muerte [ ]
desengañado Carrillo de la importancia de liquidarlo, lo deja marcharse
para la Unión Soviética».
Y Líster cuenta los siguientes pasos
dados por Abad cuando sale huyendo de Francia: «Al llegar a Moscú, Abad
hace un informe de 120 páginas para la dirección del PCE en el que hay
un relato de la actividad del aparato de Carrillo hacia el país y
acusaciones muy graves sobre el funcionamiento de ese aparato y la
actividad y conducta del propio Carrillo y de sus más cercanos
colaboradores».El ex general plantea o señala que «según toda una serie
de datos y elementos expuestos por Abad y de las conclusiones a las que
él llega, la Policía franquista está incrustada en el aparato de
Carrillo».
Abad, en su informe, relata varios casos en los que
de manera sospechosa fueron detenidos varios dirigentes comunistas en
España por la Policía franquista. El más llamativo se refiere al que
fuera secretario general del PSUC (Partido Socialista Unificado de
Cataluña), Joan Comorera, que a principio de los años 50 estaba
enfrentado con Carrillo e Ibárruri. «Comorera, arriesgando su seguridad
personal y su propia vida se traslada a España con el propósito de
salvar al PSUC de la escisión Entonces se pone en marcha la intriga más
perfilada. Desde Radio España Independiente se denuncia la presencia de
Comorera en España».
Abad reflexiona sobre aquel hecho y llega a
la siguiente conclusión: «Es decir, se alerta a la Policía española de
que el dirigente comunista de Cataluña ha pasado la frontera
franco-española [...] para que lo capturasen, como así sucedió en
realidad».
Líster recuerda en su libro que «Abad entrega ese
informe en Moscú a Dolores Ibárruri y Fernando Claudín, y éstos, en vez
de plantear la necesidad de una investigación, se dedican a aterrorizar a
Abad para que retire su informe». Y Líster concluye y sentencia sobre
este caso: «Debe ser uno de los documentos que deberá tener en cuenta la
comisión que se encargue de investigar en su día ese periodo de la vida
del Partido Comunista de España».
«El KGB le aconsejó denunciarme, Abad era un trastornado»
Santiago
Carrillo, ex secretario general de las Juventudes Socialistas, ex
número uno del Partido Comunista de España y actualmente militante del
PSOE, ha escrito muchos libros y memorias en los últimos años, pero en
ninguno de ellos aparece el nombre de Francisco Abad y mucho menos se
hace referencia al informe que elaboró este dirigente comunista en 1955.
Sin embargo, Carrillo conoció perfectamente a Abad.
Cuando
Crónica se puso en contacto con él para saber su opinión sobre el
informe que elaboró Abad contra su persona rápidamente situó al
personaje y comenzó a descalificarlo: «Francisco Abad era un hombre
trastornado. Alguien del KGB (los antiguos servicios secretos
soviéticos) le aconsejó hacer una denuncia contra mí por mis diferencias
con el PCUS».
La conversación, telefónica, comienza a tensarse.
Carrillo está nervioso, incómodo. Parece como si le hubieran nombrado
al diablo: «Todo aquello eran acusaciones falsas para liquidarme
políticamente».Carrillo insiste en el montaje de los servicios secretos:
«Abad tenía relaciones con los servicios secretos». Después, con rabia,
reconoce la existencia del informe de Abad: «Me lo enseñó Dolores
Ibárruri en Moscú, me dijo cómo se había hecho y que querían mi
eliminación política». Más nervios y tensión: «Sacar a estas alturas una
historia de ese tipo no tiene ningún sentido. Es una campaña personal
contra mí No tienen bastante con ese pueblo (no se acuerda del nombre
del pueblo y una voz le apunta: «Paracuellos»), Paracuellos. Esta
historia no tiene ni pies ni cabeza».
Carrillo, poco a poco, se
va alterando y comienza a hacer algunas descalificaciones: «Es normal
que EL MUNDO, ahora, ande detrás de esas historias». Y también asevera:
«Seguro que habrán pagado a la hija de Abad por hacer declaraciones,
como hacen en la televisión cuando sacan a esa gente». El ex dirigente
comunista quiere terminar la conversación y se niega a tener un
encuentro directo y a ver el documento de Abad".
Antes de morir Franco, Carrillo concede una larga entrevista a la periodista italiana Oriana Falacci, donde dice entre otras cosas lo que sigue:
"(...) yo no condeno la violencia, no estoy contra la
violencia en cualquier caso. La acepto cuando es necesaria. Y
si la revolución necesitara en España de la violencia, como
ya la han necesitado en otros países, estaré listo para
ejercerla (...) A Franco me
gustaría que le condenaran a muerte (...) no estoy dispuesto a dejar con vida a Franco. Figuro
entre los españoles que piensan que ver morir a Franco en su
lecho sería una injusticia histórica"
Pues bien, después de todo esto, y tras una interesada pose durante la transición para conseguir que le legalizaran se convirtió en "Don Santiago" y todos, izquierda y derecha, lo trataron como el mayor demócrata de todos los posibles y así fue de homenaje en homenaje, como aquél en el que, como regalo de cumpleaños, quitaron la estatua ecuestre de Franco en Madrid. Y las víctimas de este asesino repugnante sufriendo y aguantando. Por fin respirarán tranquilos.Como católicos estoy seguro de que esperan el perdón de Dios nuestro Señor. Como hombres estoy convencido de que no podrán.
Hasta nunca, genocida de Paracuellos.