sábado, 14 de enero de 2017

LLAMADA DE ATENCIÓN

En los últimos tiempos, debido a las leyes antivida y antifamilia englobadas en la ideología de género agresivas e intolerantes que se están imponiendo en nuestra Patria, se están poniendo en marcha algunas iniciativas conducentes a paliar el daño que éstas están produciendo en el tejido social.

Si bien pueden parecer loables y dignas de encomio tienen a mi juicio un grave problema. No van al fondo del asunto. Se quedan en la superficie, no atacan el todo sino una parte y, quiera Dios que me equivoque, están condenadas al fracaso.

Su primer error es invocar el origen y causa de todos los males, que no es sino la malhadada constitución de 1978 que, según nos quieren hacer creer, "nos dimos" los españoles. Esa constitución que, como todos sabemos es papel mojado y apenas se aplica o se respeta, es culpable directa de que en España exista el aborto o el matrimonio entre personas del mismo sexo, o el cambio de sexo, porque legalmente lo permite y lo ampara. Es absurdo apelar a la fuente del mal para conseguir un bien. 

El segundo es poner al frente como cabeza visible a personalidades del sistema, políticos de partidos que durante años han callado mientras ostentaban cargos o entraban en listas electorales y que al verse fuera por los motivos que sean quieren recuperar el protagonismo perdido, eso sí, sin abandonar el partido que pone en marcha esas leyes liberticidas con las que dicen estar en desacuerdo. Lo valiente, lo coherente, lo lógico es darse de baja del partido si no estás de acuerdo con sus políticas, pero desde el primer momento en que se producen, no a posteriori una vez defenestrado o marginado. ¿Temen que quizá alguien extra muros del sistema se alce con el Santo y la limosna? Da la sensación de que pensaran: "Creémoslo y encabecémoslo nosostros antes de que lo hagan otros, más robustos y fuertes en la Verdad".

El tercero es admitir en la plataforma asociaciones digamos "sospechosas" como es el caso conocido de algunas ligadas a un grupo secreto de oscuras intenciones llamado Yunque.

Y el cuarto desde el punto de vista político-doctrinal es teñirlo todo de liberalismo, hermano del relativismo, aquél que dice siguiendo a Marx (Groucho):"estos son mis principios, si no les gusta tengo otros".  Al liberalismo, raíz, principio y germen de estas leyes inicuas con las que se pretende acabar, no se combate con más liberalismo, por más supuestamente conservador que se nos quiera presentar. 

Para que una contestación social tenga éxito debe surgir de la sociedad misma, no de los políticos, y menos de los políticos que nos han llevado a esta situación exasperante y asfixiante. Debe ser una contestación total a una serie de contravalores instalados y no a unos pocos porque otros se han acabado aceptando. Y finalmente ha de ser promovida desde la honradez intelectual, la coherencia y la búsqueda constante de la Verdad y el Bien Común. 

Una causa noble puede estar adulterada o manipulada por agentes extraños a ella. Desgraciadamente (puedo estar equivocado y nada me agradaría más que estarlo) al menos las que yo conozco pueden tener algo de eso y por ello hago esta llamada de atención. No se trata de ser más purista que nadie pero sí de mantener un mínimo de lealtad a los principios que se defienden con tantas dificultades sin temor a ser traicionados, manejados o engañados. De cualquier manera ojalá y tengan éxito porque eso significará el éxito de todos.

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